Rostros latinoamericanos
Esta sección está dedicada a breves entrevistas con inmigrantes que han logrado la plena integración y se han destacado en su área profesional, académica o por su liderazgo dentro de la comunidad. Con ello no sólo reconocemos su esfuerzo, sino que tratamos de motivar a otros inmigrantes a seguir su camino hacia el éxito. Si conoce algún latinoamericano que cumpla con este perfil, no dude en escribirnos para entrevistarlo. Puede escribirnos a rostros@inmigrantelatino.es
Rostros anteriores Rogelio Ayala: Un incansable defensor de los derechos de los inmigrantes
A sus 55 años, el argentino Rogelio Ayala es un inquieto “caminante” de la vida que ha logrado convertirse en un exitoso empresario y representante de una veintena de asociaciones de inmigrantes en Aragón
Rolando Flores/inmigrantelatino.es
Ganas de andar… No fue por motivos económicos, ideológicos o sentimentales. Tampoco fue una decisión estudiada y sopesada. Lo que hizo que Rogelio Ayala abandonara su pueblo natal de Santa Fe, en Argentina y viajara a España con tan solo 18 años, no fue ni más ni menos que “ganas de andar”.
De eso hace ya 37 años. Y aunque Rogelio no traía una maleta llena de proyectos, con el paso de los años la ha ido llenando de éxitos empresariales y personales que lo han llevado a ser reconocido dentro del colectivo inmigrante, al punto de fundar y liderar la Federación de Asociaciones de Migrantes de Aragón (FAMA).
“Yo había comenzado a estudiar Ingeniería”, recuerda Rogelio, “y un amigo de origen vasco, compañero de la facultad, me ofreció acompañarle para hacer un trabajo en España; me dije: ‘puedo tomarme unas vacaciones antes de empezar a estudiar en serio', y pensé en venirme un par de años… ese par de años le dieron un cambio total a mi vida”.
Rogelio tuvo suerte, porque su amigo sí traía un proyecto entre manos, uno muy bueno. Juntos comenzaron a vender cursos de idiomas a distancia, en un momento en el que no se estudiaba inglés en España debido al aislamiento político impuesto por el franquismo.
El mercado de la enseñanza de idiomas estaba virgen y ellos lo supieron explotar. De hecho, detrás de ellos vinieron muchos más compatriotas y también academias de estudio en varios puntos del país. Todavía hoy, 35 años después, conserva una en Bilbao y otra en Zaragoza en las que da trabajo fijo a más de 20 personas.

Restaurante y una granja escuela
Pero la misma inquietud que lo llevó a echarse a andar se convirtió con el tiempo en olfato empresarial y hace 26 años abrió un restaurante de cocina argentina en Zaragoza, donde los restaurantes extranjeros brillaban por su ausencia en aquel momento. Su olfato no erró y su negoció se consolidó como un punto de referencia para los amantes de la gastronomía argentina.
Sin embargo, el camino se hace al andar y sin duda que Rogelio nació para andar. Esta vez sus pasos le llevaron hasta Asturias, donde hace 20 años adquirió un bello palacete del siglo XIX en un privilegiado paraje entre el mar y la montaña. Rogelio convirtió el lugar conocido como Palacio de Bouza en una granja escuela, donde decenas de niños realizan cursos residenciales de idiomas y tienen la oportunidad de experimentar el contacto con el mundo rural y los animales domésticos . También disfrutan de piragüismo, astronomía, senderismo, acampada libre, rutas a caballo... y por supuesto el mar.
Gracias a este proyecto, Rogelio da empleo a otras cinco personas, cifra que aumenta hasta 30 durante el verano. Uno podría pensar que con cuatro negocios en marcha y casi 60 personas a su cargo, Rogelio no tendría tiempo para más. Pero hay mucho más: Hay cuatro hijos: Paola, de 27 años; Andrea de 25; Adriana de 21; y Alberto de 18, todos nacidos en Zaragoza, de su esposa Marieli.

A estos cuatro hijos hay que sumarle dos bebés más: la Asociación de Amigos de Argentina en Aragón (Ver: www.argentinaenaragon.org ) y la Federación de Asociaciones de Migrantes de Aragón (Ver: www.migrantesaragon.com )
La primera nació en el 2005 y literalmente fue concebida en el restaurante de Rogelio. Y es que por aquella época el lugar se había convertido en parada obligada para todos los argentinos que llegaban a Zaragoza. Unos buscaban información sobre la ciudad, referencias de trabajo o simplemente querían “sentirse como en casa”. La crisis bancaria en Argentina conocida como El Corralito hizo que la cifra de compatriotas llegados a la ciudad se multiplicara.
“Pensé juntar un grupo de argentinos para poder organizar a los que estaban viniendo y así no solo apoyaba a los argentinos que venían, sino también se promovía el mejor conocimiento de la cultura argentina entre la población aragonesa y viceversa”, explica Rogelio.
Una vez creada la asociación, la conformación de una federación en el 2007 parecía un paso natural. “Después de tener la asociación argentina uno comienza a relacionarse con asociaciones de otros países y nos dimos cuenta que faltaba una coordinación para hacer algo mas allá de tu propia asociación”, argumenta Rogelio y explica que ya se les han unido una veintena de asociaciones de inmigrantes, no todas de origen latinoamericano.
Los objetivos de la Federación de Asociaciones
La federación surgió con dos objetivos claros: Uno, la proyección mediática, a través del departamento de comunicación, que permita adquirir presencia con noticias o comentarios desde la óptica del inmigrante. Rogelio señala que con ello “se pretende resaltar los valores del inmigrante y mostrarle a la población aragonesa la cara amable de ese colectivo como contravalor de la noticia policiaca o de la miseria alrededor del inmigrante en la mayoría de los medios”.
El segundo objetivo es el de llamar a la participación, ya que el movimiento de las asociaciones de inmigrantes tiene serios problemas de organización, principalmente por falta de recursos económicos.
En parte, estas metas se han conseguido gracias al trabajo de su departamento de comunicación que busca ocupar dichos espacios a través de radio, televisión, periódicos o la web.
Pero sin duda, el colofón a esa tarea de divulgación es la creación de los Galardones FAMA “Inmigración y Co desarrollo” entregados el 18 de diciembre del 2008, Día Internacional del Migrante. Estos premios sirven para reconocer por parte del colectivo inmigrante las aportaciones de ayuda que han hecho personas o instituciones en Aragón a los inmigrantes.
“Queremos que ese día sea el día de reivindicación del valor de la migración, que se reconozcan sus aportes en mano de obra, aportes de sangre nueva, aportes de otras culturas, otras comidas, aportes de solidaridad, de interculturalidad y todo eso debe ser reconocido”, defiende Rogelio, quien ya busca la manera de que este año se celebre la segunda edición de los Galardones FAMA. Esa será su contribución al cargo de presidente de la federación que deja este año.
Eso no significa que se vaya a jubilar todavía. Para eso faltan muchos años y quemar todavía muchas “ganas de andar”. Pero algo que sí tiene claro es que esa jubilación la quiere disfrutar “caminando” por las calles de Santa Fe en Argentina.
Sobre la Xenofobia
“No tengo recuerdos negativos, siempre me sentí muy bien recibido, el argentino suele ser recibido muy bien por la población española porque los lazos son muy fuertes con Argentina”, recuerda Rogelio Ayala, presidente de la Federación de Asociaciones de Migrantes. No obstante, reconoce que la situación ha empeorado drásticamente.
“Estamos peor que nunca, porque se restringen todas las posibles ayudas oficiales y se multiplican los problemas, ya que en época de bonanza hay que estar luchando por el reconocimiento de los aportes del inmigrante, pero en época de vacas flacas hay que luchar contra la estigmatización que hacen la sociedad y muchos medios de comunicación de la presencia del inmigrante, y contra el oportunismo político que aprovecha para echarle la culpa (al inmigrante) de todo lo que interese”. |
Recomendaciones
“En primer lugar es la autovaloración, el inmigrante debe ser consciente del valor de su trabajo, de la aportación que va mucho más allá del trabajo que haga, es un factor de progreso social. La globalización no la hacen los capitales, sino que la hace la interculturalidad, los grupos humanos que se mueven.
"La segunda recomendación es organizarse, relacionarse con grupos de su país y del mundo de la inmigración para ejecutar tareas a las que sólo como colectivo se puede tener acceso”, recomienda Rogelio Ayala, quien defiende que las asociaciones de inmigrantes deben funcionar con una mentalidad empresarial.
“Un empresario es una persona que pone a una gente a trabajar con unos objetivos, de manera organizada, intentando optimizar cualquier recurso que pueda obtener... la empresa puede ser con objetivos económicos o sociales, pero el objetivo económico es absolutamente vital para poder garantizar la vida de una federación”.
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